Pocas veces en el fútbol llega a triunfar el cuadro que realmente lo merece debido a lo impredecible que suele resultar un partido donde un solo descuido puede dar al traste con todo un campeonato exitoso. No cabe duda que en esta Eurocopa, España ha triunfado imponiendo claramente su autoridad dentro de cada uno de los partidos que disputó arrojando un saldo de cinco victorias y tan solo una derrota.Una de las claves sin duda ha sido la capacidad que han tenido de desarrollar el juego de conjunto donde lo más importante es el apoyo entre compañeros para culminar el trabajo exitosamente cumpliendo cabalmente la esencia de este deporte. Ellos han logrado combinar a la perfección las virtudes ofensivas y defensivas en los momentos indicados pero sin dejar en riesgo la premisa central el control del esférico. Si bien en ocasiones los equipos deben buscar salida en las individualidades o centrarse en una figura para transparentar su desempeño que cambie el rumbo del juego,esto no debería ser así. El buen ambiente que se vivió al interior del vestidor y la concentración fueron fundamentales.
Es por eso que en esta Euro no es posible señalar a un jugador como la gran figura del torneo porque dentro del mismo campeón podemos observar que cada uno tuvo un papel importante en alguno de los partidos pasando por las atajadas de Casillas ante Italia , la sólida banca comandada por Guiza con su actuación ante Grecia, el hambre goleadora de Villa, el participativo Torres, la fuerza de Puyol, el desequilibrio de Silva, el empuje de Iniesta ,la soltura de Sena y la imaginación de Cesc Fabregas.
España ha revolucionado el concepto de Fútbol Total y nos ha enseñado que la justicia existe. Pero más allá de eso nos ha hecho saber que todos somos capaces de superar nuestros grandes miedos y de cambiar el curso de nuestra historia si nos atrevemos a enfrentarlos. Sin duda tuvo el camino más complicado que Alemania y ojo no cualquiera hecha al campeón del mundo Italia, al subcampeón Francia y al campeón defensor Grecia.
Un justo reconocimiento para la trayectoria del entrenador Aragonés que fiel a sus convicciones aguantó con inteligencia todos las ofensas y arrebatos de la cuestionante prensa española principalmente por la ausencia de Raúl. El tiempo le ha dado la razón y se ha ganado un lugar muy especial dentro del corazón de estos jóvenes jugadores e incluso hasta lo consideran como un padre o amigo capaz de brindarles un consejo cuando lo necesitan. Hoy los españoles han de estar estallando en júbilo pero también llorarán su partida a Turquía.
La celebración que se vive en cada rincón de España es simplemente un reflejo de la enorme importancia que tiene el fútbol en esa sociedad capaz de identificarse por regiones con sus clubes pero unidos por su selección. Ni los recientes triunfos de Alonso, Nadal o el basquetbol han levantado tanto el entusiasmo de los aficionados. Se vale mojarse, gritar, llorar, abrazarse, enloqucer, besarse, salir de marcha porque el fútbol es pasión y en especial gracias a la Euro por brindarnos días tan intensos, emocionantes y con jugadas dignas del recuerdo. ¡Que Viva España! ¡Que Viva España!
No hay comentarios:
Publicar un comentario