sábado, 19 de julio de 2008

Cartas desde Oriente 3: !Llévelo! !Llévelo!


Por Juan Carlos González

Si hay algo por lo que tienen buena fama los chinos son por su capacidad de comerciantes siguiendo los principios que atraen a cualquier cliente a sus garras ¡bueno, bonito y barato! No por nada hoy China viene escalando posiciones en la economía mundial debido a las facilidades que brinda a las compañías de maquilar sus productos a bajos costos y estableciendo un referente en casi todos los productos que consumimos con el sello Hecho en China.

A diferencia de México allá se les brinda la oportunidad de instalarse a los vendedores ambulantes en enormes centros comerciales de hasta 6 pisos con todas las garantías legales y de seguridad para los habitantes. Encontrar alguna cháchara no será difícil de encontrar porque están plenamente agrupados en áreas de artesanías, ropa, seda, perla, electrónica, etc. Existen diferentes estándares de calidad desde lo corriente hasta lo fino y de ahí el precio referente para negociar.

Lo mismo vendían zapatos, tenis, relojes, playeras, collares, pantalones, mascadas, juguetes, dvd, maletas, videojuegos y cualquier cosa que uno se pueda imaginar pero claro con copias casi idénticas a las marcas Louis Voutton, Rolex, Armani, Longhcamp, Abercrombie, Nike, etc. La clave para el regateo es darle una tercera parte de lo que piden y en base a una calculadora es posible darse a entender ambas partes sin importar el idioma aunque a veces saben unas palabras en inglés y cuando el cliente se esta saliendo son capaces de correr, agarrarte y acceder a dar una mejor oferta.

La migración del campo a la ciudad es ya un severo problema en China y los obreros tienen que sufrir por mantener a sus familias en pequeños cuartos ante los bajos salarios que van de entre los 800 a los 1700 yuanes. Por ello la mejor manera de salir adelante es vendiendo a los ingenuos turísticas los productos. Generalmente se observan a bellas jóvenes entusiastas y seductoras haciendo el esfuerzo por atraer la atención del cliente. Saben perfectamente distinguir los rasgos occidentales y hasta de hablarte en tu idioma diciéndote guapo.

Si no encuentras la medida o el modelo no es de tu agrado siempre te mostrarán otro que según ellos te sientan bien o de ir a bodegas secretas a traerte lo que buscas. El negocio es también familiar porque te pueden llevar con su hermano para que sigas viendo. El dinero se esfuma con una facilidad inusitada y es conveniente ir preparado. En estos pasillos caminar tranquilo es imposible porque siempre estarán agobiándote y solo unos cuantos con capaces de resistirse a caer en la trampa. A las mujeres las seducen con las bolsas y a los hombres con relojes.

En ocasiones son tan amables como en el Mercado de las Perlas donde la china se puso a hacerle a mi mamá un collar de perlas platicándonos con un fluido inglés, nos pidió que le tomáramos una foto y como profesionales que son te dejan su tarjeta con su correo y teléfono. Nos dijo que un mexicano alguna vez le dejo un cenicero con un calendario azteca y por eso nos consideraba amigos. Incluso puedes solicitar que te hagan un traje sastre ajustado a tu medida en cuestión de horas.

Aunque en algunos sitios siguen existiendo los vendedores ambulantes ofreciendo souvenirs caminando en los alrededores de los sitios turísticos como la Ciudad Prohibida. No importa lo que ofrezcas de cualquier manera ellos siempre terminarán ganando dinero.

Manual de supervivencia

1.-Date una vuelta por el lugar y sondea los precios.

2.- Fija tus objetivos de compra para que no salgas con algo de más.

3.-Lleva suficiente dinero en tu bolsa aunque también los dólares son bienvenidos.

4.-Escucha música en tu Ipod para evitar el bullicio.

5.-Revisa con cuidado las costuras, materiales y si es posible ve la elaboración del mismo.

martes, 15 de julio de 2008

Exclusiva: El Nido de Pájaro a prueba

Dos meses antes del inicio de la justa olímpica en Beijing tuvé una oportunidad privilegiada de entrar al Nido de Pájaro y de ver un adelanto del ambiente que se mostrará durante los juegos con la celebración del China Athletic Open con eliminatorias por la mañana y las finales en la noche . Durante el recorrido pude ver las pruebas de 100 m de hombres, el salto de altura de hombres-mujeres y el lanzamiento de jabalina para hombres de 10-12. Salí en la mega pantalla unos minutos, estuvé en la parte de abajo al lado de atletas australianos y me pude desplazar con tranquilidad por todo el estadio.


El ambiente por la mañana lucía un poco frío como el del resto de la ciudad y los huecos eran evidentes aunque no por ello se dejaban escuchar las porras de un grupo vestido de color amarillo apoyando a sus atletas favoritos y haciendo ruido con los aplaudidores. Pero lo más importante era conocer esta maravilla de la arquitectura moderna tomando los mejores ángulos para las fotografías ante el bajo precio de las entradas.

Durante los eventos de Buena Suerte Beijing 2008 en el Cubo de Agua y el Estadio Olímpico se instalaron taquillas provisionales y un puesto donde los voluntarios brindaban información al público. En los accesos el voluntario se encargaba de revisar el boleto, se pasaba por un arco de seguridad y toda bolsa era inspeccionada al pasar por una banda mediante Rayos X. Tengan cuidado porque para evitar cualquier eventualidad se impedía la introducción de cualquier tipo de líquidos como agua o de alimento incluso chicles. Estos eran depositados en una especie de charolas con la posibilidad de recuperarlos al final del evento.

Los patrocinadores colocaron stands para repartir aplaudidores antes del acceso principal para una nueva revisión del boleto e indicaciones para llegar al sitio indicado. Una vez adentro el espectador no puede dejarse de asombrarse con las estructuras grises de acero entrelazadas incluso en las escaleras contrarrestando con el imponente color rojo símbolo de la buena suerte para los chinos.

La visibilidad es buena desde cualquiera de los lugares y el techo cubre a todos en caso de lluvia. En la parte de abajo el espectador se puede sentir muy cerca de la acción y de los atletas prácticamente sin barreras de por medio.

Cuenta con pantallas de plasma, restaurantes, tiendas y baños cerca de cada una de las zonas de acceso. Además existen dos mega pantallas y pizarras electrónicas en la parte superior para no perderse detalle alguno. Los faros de iluminación están incrustados en el techo.

Existe un centro de información al lado de la sala de prensa para el espectador. Tanto los atletas, invitados especiales y prensa tendrán el mejor lugar con una tribuna localizada en la salida de 100 metros y la meta de todas las competencias. La sala de prensa cuenta con mesas, pizarrones, bebidas y luce cómoda.

De un lado de la larga avenida se puede ver el Estadio de los Trabajadores, sede del fútbol, con los accesos listos y del otro se sigue trabajando cerrando uno de los carriles laterales. Si bien las estructuras de los estadios ya lucen imponentes se siguen acondicionado áreas verdes, vialidades, estacionamientos, accesos y esculturas en los alrededores que constituyan un parque que refleje fielmente a la cultura china en busca de la modernidad.

Hoy las instalaciones son resguardadas cuidadosamente por guardias de seguridad y manteniéndolas como una especie de secreto del cual nadie sabrá hasta que se haya terminado de acondicionar la zona por completo.

En el resto de la ciudad no se observaba una agresiva campaña publicitaria de promoción con espectaculares y anuncios en cada esquina. A no ser por las tiendas oficiales con miles de artículos para todos los gustos localizadas en los sitios turísticos y el enorme reloj con la cuenta regresiva en la Plaza de Tianamen estos parecerían desapercibidos fuera del llamado Parque Olímpico.

A un costado del estadio se alza una misteriosa torre que presumiblemente se menciona será el gran pebetero. Siguiendo el camino se ve también estadio cubierto, la sala de esgrima, el centro de prensa y la villa de atletas. Si bien este el epicentro de la actividad existen otras sedes que incluyen a Hong Kong y Shanghai.


Nota del editor: La visita fue efectuada durante el mes de mayo de 2008

viernes, 11 de julio de 2008

Cartas desde Oriente 2: El Auto siempre tiene la razón

Por Juan Carlos González

Para moverse por las ciudades chinas no sólo se tiene que estar dispuesto a enfrentarse al idioma sino también de armarse de valor debido a los hábitos tan arriesgados de manejo que tienen, donde el peatón es el que tiene la última preferencia.

Siempre será de gran utilidad conseguir un mapa a la llegada a la ciudad aunque en este caso suele ser complicado porque en los estantes de información turística no se encuentran fácilmente como en otros lugares y tal vez la manera más razonable será solicitarlo directamente al personal de mostrador en el hotel. A diferencia de hace algunos años la señalización de las principales avenidas, calles y lugares turísticos ya se puede encontrar tanto en chino como en inglés.

Ante el enorme tránsito existente por el incremento que ha existido en el parque vehicular que asciende a los 3.5 millones de autos debido a los incrementos en la vivienda y que han orillado a las familias a trasladarse a la periferia la mejor opción es sin duda el metro. El sistema empleado es un sinónimo de modernidad ya que los boletos se compran en una máquina electrónica bilingüe simplemente señalando en la pantalla el destino y la cantidad deseada, depositando el dinero y esta entrega unas tarjetas para ser leída en los torniquetes para entrar y depositadas para tener derecho a salir lo que brinda una garantía de seguridad. Sin embargo en ocasiones el sistema falla y se tiene que recurrir al sistema viejo mostrando el boleto al vigilante.


Las líneas aún son pocas para satisfacer las necesidades y para estas olimpiadas se construyeron 3 estaciones que comunicarán el parque olímpico. Eso si nunca dejarán de ser buenos comerciantes promoviendo productos durante los viajes con banners de luces. Tan sólo para llegar de la zona céntrica al Parque Olímpico en el cuarto anillo el tiempo promedio es de 45 minutos.

Nunca estará de más tener a la mano una tarjeta de su hotel con la dirección para mostrársela al taxista. Si se hospeda en un hotel aceptable tendrá la ventaja que al pedirlo el bellboy amablemente le explicará al taxista hacia donde quiere ir. Pero ojo si se necesita pedir uno en la calle porque existen lugares como la Plaza de Tianammen o en la Ciudad Prohibida porque no tienen permitido hacer la parada y los que se encuentran agrupados en sitios turísticos abusan en sus tarifas. Una buena alternativa para hacerlos entender es llevar un mapa, abusar de las señas, mostrarles el nombre o en todo caso unas postales. En Shanghai cuentan con una cabina que protege al conductor de los pasajeros. Comparto con ustedes estas anécdotas que nos muestran la educación que tienen al volante:

En Shanghai al hacerle parada a un taxi que estaba enfrente del hotel no pensábamos que fuera capaz de darse la vuelta e hicimos lo mismo con el que se encontraba de nuestro lado sin embargo si se dio la vuelta y comenzó la pelea entre taxistas con insultos. Nos subimos al primero y al arrancar estuvieron dándose sus encerronas como si fueran fieras al volante. Por la noche al subir nos dimos cuenta que era un señor grande con problemas de vista que no podía entender la dirección de la tarjeta pero hizo el esfuerzo y en base a señas lo pudimos dirigir.

No queda otro remedio a todos los vehículos que guiarse por el sentido de la inercia para evitar los accidentes y darse paso por cualquier espacio para ir avanzando sin encender las luces ni nada sobretodo en las calles tan estrechas de Shanghai parece que los carrilles son una mera ilusión. En Beijing son hasta cierto punto más respetuosos tal vez por la amplitud de sus avenidas. El peatón tiene que estar muy atento de todos los sentidos aunque los demás tengan la luz roja y aprovechar ese respiro para poder pasar.


Manual de supervivencia

1.-El boleto de metro tiene un costo de 2 yuanes y el banderazo del taxi es de 10 siendo realmente económico.

2.-Contrata un tour para ir a la Gran Muralla y otro de la Ciudad Prohibida.

3.- Planea con suficiente anticipación tus tiempos si te vas a transportar en taxi por el enorme tránsito.

4.-No te preocupes para ir a tu destino el lenguaje universal de las señas siempre funciona.

5.-Tu vida no esta en peligro ellos saben lo que hacen.

sábado, 5 de julio de 2008

Cartas desde Oriente: Manjares chinos

Apetito voraz

Por Juan Carlos González

Una de las primeras complicaciones a la que nos tenemos que enfrentar los occidentales es sin duda buscar el lugar adecuado para comer y es que puede resultar una verdadera odisea. Si no es por la proliferación de cadenas como Pizza Hut, Kentucky Fried Chicken y Mc Donalds, sumados a algunos restaurantes de comida internacional estaríamos en verdadero peligro.


De no ser por los sitios contratados por las agencias turísticas para los tours o si no se tiene una referencia en el menú en inglés o por medio de imágenes no sabríamos la manera de pedir un platillo de nuestro agrado. Para los chinos la comida es un punto de reunión donde lo fundamental es la idea de compartir los alimentos e ideas después de una larga jornada. Existen desde los tradicionales tepanyaki que se preparan en la mesa, los de comida rápida, los puestos callejeros o bien los más exclusivos.

Aquí la clave esta en tener la apertura necesaria y de atreverse a probar las combinaciones porque en ocasiones ni los mismos chinos tienen la certeza necesaria de lo que se están comiendo por la variedad que existe. Ellos son capaces de probar lo que sea y por ello hay que tener un cuidado especial al comer carne siendo preferible optar por el pescado aunque suele tener demasiadas espinas y el pollo. Eso si siempre le ponen buena cara a esta etapa del día.

En las calles es común encontrar puestos destinados a vender brochetas saladas de gusano, alacranes, camarones, pescado, pollo, víbora, res, perro con una apariencia no muy agradable para el turista o las dulces compuestas de fruta cubierta por chocolate. También no pueden faltar los tacos de perro. Como ven ellos también su vitamina T y lo mismo pueden alimentarse muy sanamente teniendo de base las verduras o darse su escapada por los antojitos. Existen zonas con puestos fijos como la localizada cerca de Wolfujang y algunos más de manera ambulante que solo permanecen unas horas.

Generalmente los restaurantes formales cuentan con mesas redondas para 10 personas con una charola giratoria de vidrio donde van colocando cada uno de los platillos en platos con pequeños trocitos con la intención de que toda la mesa comparta y pruebe de todo para ser participes de un banquete entre amigos. Los platos para comer son pequeños, te ponen palillos, una pequeña taza para el té y otra para la sopa con una cuchara de porcelana. La sopa la colocan en una vasija grande onda de porcelana pero con combinaciones muy extrañas es preferible no probarla.


Ponen cerca de 10 platillos entre ellos arroz, pollo con alguna salsa agridulce o picante, pescado con demasiadas espinas, verduras cocidas como espárragos, calabacitas, granos de elote, cebollitas y cualquier tipo de carne de preferencia de cerdo o res. De postre acostumbran fruta como naranjas, sandía y con suerte alguna gelatina. Así mismo se ofrece de cortesía la primera bebida como cerveza o refresco. Todo se sirve en pequeñas porciones que pueden ser sostenidas con los pallillos y a veces ponen tenedores para ayudarte. Tampoco puede faltar el te para abrir el apetito y sentir una sensación de relajación.

Aunque sin duda una visita a China no estaría completa si no incluye una degustación del exquisito pato laqueado. Se acostumbra prepararlo en forma de tacos hechos con una especie de tortillas delgadas de harina acompañadas de pepino, cebollita en rebanadas delgadas y una sala negra agridulce muy similar a la soya.

Para cuestiones de higiene te dan una toallita húmeda antes de comenzar y palillos para limpiar los dientes. Fue una experiencia única aunque al cabo de unos días terminas por hartarte de la comida china. Algunas buenas opciones para resistir fueron el salmón, la pasta y los sándwiches.


Espero hay sido de su agrado esta primera entrega.

Manual de supervivencia

1.- El arroz siempre te rescatará de cualquier apuro y será tu mejor acompañante en el viaje.

2.- No pidas una cerveza china el sabor deja mucho que desear.

3.-Nunca comas en la calle o sujétate a las consecuencias de los platillos tan exóticos.

4.- Busca un lugar con carta en inglés o dibujos donde sepas realmente lo que vas a probar.

5.- En caso de asistir a una mesa redonda pídele consejo a los demás